Un auleter (o auletria) ocupa el centro de la composición soplando su instrumento; es un personaje ataviado con indumentaria ritual (probablemente travestido) y largos cabellos ceñidos en la nuca. Es una figura estante y quieta, que toca el aulós, mientras sus acompañantes, una pareja de varones situados a ambos lados, ejecutan una danza festiva y violenta, al modo de los comastas (juerguistas) o los llamados "padded dancers" de muchas pinturas vasculares de época arcaica. Los dos personajes citados van travestidos, luciendo chitones femeninos y joyas y exhiben un abdomen muy abultado, alejado de los cánones habituales del arte griego; la figura de la izquierda sostiene una flor abierta en su mano izquierda. La escena evoca un escenario ritual, por el altar-columna situado en primer término, flanqueado por dos aves en posición heráldica a ambos lados. Completa la escena otro pájaro que vuela hacia el auleter (o auletria), que probablemente refuerza el sentido religioso de la danza.