Celebración hípica, llamada Juego de Parejas, que acaeció en 1770 en el Palacio de Aranjuez, lugar de recreo preferido por la corte madrileña en el periodo de primavera. El amplio ruedo, denominado Plaza de Parejas, ocupa casi todo el lienzo con el desfile rítmico de caballistas; el muro del palacio con las tribunas puede verse a la derecha, donde se asoman el rey Carlos III y varios personajes de la familia real. Las cuatro cuadrillas de caballeros estuvieron dirigidas por el príncipe de Asturias, Carlos, los infantes don Gabriel y don Luis Antonio y el duque de Medina Sidonia, que también aparecen representados. Los caballos danzaron al son de una contradanza. Dos conjuntos instrumentales están situados simétricamente junto a las dos tribunas con toldo más próximas a la fachada del Palacio. El conjunto más cercano al espectador está formado por un timbal y cinco clarines, todos ellos a caballo. El conjunto de enfrente apenas está perfilado, pero consta también de seis jinetes (no se describen en detalle los músicos en el apartado de Participantes). En la Colección de dibujos del Rey Nuestro Señor D.n Fernando VII Q.D.G. Tomo 3º. Madrid, 1831 (Real Biblioteca, IXM-88/90) se conservan tres dibujos de jinetes firmados por Paret, probablemente esbozos para este cuadro (Díaz Gallegos, 1997).
En la franja inferior del cuadro destaca una línea con gran cantidad de personajes de la corte y populares. A la izquierda, un niño vestido de blanco, puesto en pie, toca un pito o un tipo de flauta recta que sujeta con las dos manos, ante la mirada indiferente de los que le rodean. A la derecha, un personaje popular, quizás un mendigo, está subido a una mesa de madera y levanta una pierna, posiblemente llevando el ritmo de los músicos situados delante de él, o imitando un paso de danza ante las damas.